Vecinos del barrio Tío Rolo siguen siendo blanco de la delincuencia

|| Locales
Compartir

Este lunes fueron recibidos por los integrantes de la Comisión de Seguridad del Concejo Municipal. Allí expresaron que conviven con picadas ilegales, robos a mano armada, amenazas por denuncias y la falta de accionar policial a pesar de haber hecho el reclamo ante el Ministerio de Seguridad.

Vecinos del barrio Tío Rolo se presentaron este lunes en el Concejo Municipal donde fueron recibidos por integrantes de la Comisión de Seguridad. Allí enumeraron la cantidad de inconvenientes con los que deben lidiar casi a diario. Desde picadas de autos y motos hasta robos por personas que se trasladan caballo. Nos es la primera vez que los habitantes de esa zona van al Palacio Vasallo a contar lo que padecen. El año pasado se llevaron el compromiso de una mayor presencia policial, sin embargo denunciaron que eso no duró más de un mes.

“Los vecinos de Tío Rolo y Puente Gallego conviven con picadas ilegales, robos a mano armada, amenazas por denuncias y la falta de accionar policial a pesar de haber hecho el reclamo ante el propio Ministerio de Seguridad. El descontrol de la zona de la seccional 33ª es tal que los vecinos denuncian que les roban a caballo”, enumeró el presidente de la Comisión tras el encuentro con los vecinos.

 “Los efectos positivos del último Observatorio de Seguridad que realizamos en el barrio en agosto del año pasado con el compromiso de las autoridades policiales, provinciales y municipales, duraron un mes, sólo un mes de mayores patrullajes y operativos de control. Después, la intermitencia en los controles y luego, la nada misma”, indicó Giuliano.

“Las picadas ilegales de la Florida encontraron en la Avenida Ovidio Lagos entre Copacabana y el Camino Nuevo a Soldini un lugar sin ningún tipo de control para correr de Jueves a Domingos durante la noche, cortando la calle, provocando accidentes y facilitando los robos en la zona”, manifestó el edil.

“A pesar de los carteles que advierten la inversión de 32 millones de pesos para el barrio Puente Gallego, nada de eso parece verse en la realidad según manifiestan los vecinos”, afirmó Giuliano y agregó:

“En el propio centro de salud San Vicente de Paul, los vecinos tienen que programar cuándo enfermarse para que puedan ser atendidos, las condiciones edilicias son deficientes y no cuentan con los medicamentos básicos. El colectivo 131 tiene grandes demoras en su frecuencia y los usuarios deben esperar 50 minutos en estas precarias condiciones de seguridad.”

“Por eso estamos solicitando urgentemente que el Ministerio de Seguridad comience a revertir esta situación  reforzando patrullajes, instalando cámaras de videovigilancia, actuando sobre el accionar de la Comisaría 33ª. Por su parte, solicitamos que la Municipalidad inspeccione las tierras del antiguo picódromo y dé las garantías de seguridad necesarias en las paradas de colectivo, con mayor frecuencia de la línea y brinde una mayor  infraestructura y personal médico para el centro de salud”, concluyó Giuliano.

 

 

Noticias relacionadas