Un Club de Barrio recuperado y con la ilusión de resurgir

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Después de una larga lucha, Fiscalía de Estado le permitió a un grupo de socios del Club 7 de Septiembre, encabezado por el ex jugador leproso Mauricio Sperduti, darle una luz de esperanza para que la institución salga adelante. Los beneficiados, nada más y nada menos que los chicos que acuden allí a jugar al fútbol y encuentran un espacio de sociabilización.

Por Martín Boucher - Alumno 1er año Deportea - @mboucherdepor84

A mediados de mayo el sueño de hizo realidad. Fiscalía de Estado le dio la oportunidad a un grupo  de socios del Club 7 de Septiembre, encabezado por el ex jugador leproso Mauricio Sperduti, de demostrar que pueden dar lo mejor para la institución, especialmente los chicos que acuden allí a jugar al fútbol.

El “Gordo”,  muy eufórico por la noticia confesó al alumno de TEA Rosario Martín Boucher: “Sólo prometemos trabajar para tener un club mejor y así sumar más chicos y familias para hacerlo más grande y sociable”. Ahora ya haciendo política pidió: “Necesitamos el apoyo de la gente que quiere elegir este  proyecto para el 7 de septiembre y ser leal con esta responsabilidad y lo cumplan”.

Hace ya 18 meses comenzó la aventura cuando Sperduti pasó por las puertas de las instalaciones del club de barrio, lugar donde se inició futbolísticamente, recordando lindos momentos vividos de chico. Su memoria le hizo notar que el club estaba devastado y  por ello decidió poner manos a la obra y se juntó con Juan Tevéz (padre de Mauricio, también ex leproso). Así tomaron la iniciativa para iniciar un largo camino pero sabiendo que, haciendo bien las cosas se iban a lograr buenos resultados. Se fueron sumando a ellos ex jugadores y padres que, sin ningún interés económico, se agruparon hasta formar lo que hoy es la lista para las próximas elecciones.

Merced a varios contactos pudieron conseguir vestimentas deportivas, pecheras, conos, pelotas y demás para que los chicos puedan practicar cómodamente. Se construyó un vestuario doble para los chicos del “Baby” gracias a una rifa que se organizó y se recaudó dinero ya invertido en el proyecto. También se realizaron cenas para solventar gastos de la Primera División en 2017, lo cual produjo  resultados favorables para conseguir el ascenso de manera invicta.

Todo el esmero y dedicación de los socios encabezados por Sperduti, que esperaron durante un año y medio para lograr la intervención y poder dejar sin efecto a la conducción actual que hace 15 años no presenta siquiera libros de socios ni balances. Ahora sólo resta que la gente se acerque a votar por este proyecto u otro que surja. Pero el 7 de Septiembre es un club recuperado, de los más importantes de la zona noroeste de la ciudad, con la solidaridad de aquellos que no olvidan sus raíces.

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