The Cult y una cátedra de hard rock en la ciudad

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La noche rosarina de miércoles tuvo sus dosis musical con la banda liderada por Ian Astbury y Billy Duffy que regresó a Rosario después de seis años y se mostraron con una vigencia tremenda y una contundencia notable.

Por Nicolás Colombo

La banda británica liderada por Ian Astbury y Billy Duffy regresó al país, y a Rosario después de seis años para brindar una noche de hard rock como pocas veces se vivieron en la ciudad. The Cult demostró que está muy vigente con un repertorio compacto pero potente de menos de una hora y media que incluyó todo lo que la gente quería escuchar.

Tras la apertura realizada por los locales de Xpiral, pasadas las 21.15, Ian y compañía pisaron el escenario chico del Metropolitano que estaba colmado. Wild Flower y Rain dieron el pitazo inicial, como era esperado, repitiendo la lista de temas que está presentando la banda en la gira sudamericana. La gente, ansiosa de rock, saltó y cantó acompañando el pedido del guitarrista: “No me gusta el silencio”.

Tras el saludo de Astbury el repertorio siguió con Dark Energy, bien arriba, como casi todo el show, salvo por el impass que generó la nueva Deeply Ordered Chaos. El cantante, que alguna vez visitó Argentina con The Doors en el lugar de Jim Morrison, se mostró muy entusiasmado con su público y le tiró un par de guiños a la ciudad. “Hasta la victoria siempre, Che Guevara”, y “Olé, olé, olé, Messi”, cantó.

Para el final se guardaron la batería de hits que no hicieron más que reafirmar lo que venía pasando en el resto show: la banda suena como en sus inicios (o mejor) y el público rosarino disfrutó de un espectáculo así. Sweet Soul Sister, She Sells Sanctuary y Fire Woman marcaron el camino a casa para los británicos.

Quedó tiempo para los tres bises, el cierre con el clásico Love Removal Machine, y el pedido de Ian a sus fans: “Acompáñennos  en Buenos Aires, Mendoza y Córdoba”, que serán los próximos destinos de la gira Hidden City. El mismo día que se anunció la cancelación del paso de Aerosmith por Rosario, el público hardrockero también tuvo una buena: esta gran dosis musical que no se olvidarán fácilmente.

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