Organizaciones sociales descartan pedir comida en las puertas de los super

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La inquietud nació a partir de que Pérsico reconociera que el gobierno nacional desactivó una movida de esas características con la promesa de abrir 600 comedores. En Rosario, la CCC y la FTV coinciden en que el centro del reclamo debe ser el Estado.

Luego que se conociera que el líder del Movimineto Evita, Emilio Pérsico, admitió que el gobierno nacional desactivó una manifestación de gente pidiendo comida frente a supermercados en Capital y Gran Buenos Aires con la promesa de abrir 600 comedores, RosarioNoticias.info consultó a dos referentes de organizaciones sociales para saber qué puede pasar en Rosario. Ambos rechazaron la utilización de esa metodología, aunque advirtieron que en ningún caso dejarán a las bases libradas a su suerte en caso que las condiciones de vida en las barriadas más humildes se sigan deteriorando.

El líder de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Eduardo Del Monte, alertó sobre el agravamiento de la situación durante estos cinco meses de gestión macrista. “El gobierno anterior dejó un serio problema de hambre, pero este en poco tiempo lo profundizó mucho más”.

Consultado sobre si llegado el caso estarían dispuestos a ir a pedir comida a la puerta de los supermercados, algo que ya pasó en otras oportunidades, el referente de la CCC expresó: “A nosotros no nos parece mal movilizarnos, pero no estamos de acuerdo con los saqueos, no los organizamos. Estamos convencidos que el centro del reclamo debe ser el Estado. En todo caso debe ser el Estado el que le pida a esos comercios que colabore con los más necesitados”.

En el mismo sentido opinó Juan Carlos Rodríguez, referente de la Federación Tierra y Vivienda de Rosario (FTV) al sostener: “Nosotros ir a los supermercados no vamos a ir”, aunque a diferencia de Del Monte sostiene que es muy difícil que sea el Estado el que arbitre los medios para que esos negocios briden su ayuda. “Iría en contra de los intereses de muchos funcionarios de este gobierno”.

Rodríguez graficó la delicada situación en las zonas más pobres de la ciudad la sostener que “sólo falta que alguien acerque un fósforo para que esto explote”. Y agregó: “Hay mucho hambre en Rosario, los comedores y los merenderos ya no dan abasto”.

Tanto Del Monte como Rodríguez se mostraron cautos con relación a los pasos a seguir y coincidieron en la necesidad de que los distintos estamentos del Estado tomen medidas anti cíclicas para que la situación social no se desborde.

¿El regreso del piquete y las cacerolas?

“Piquete y cacerola, la lucha es una sola”, era el cántico que sonaba en las calles de las principales ciudades del país durante la crisis de 2001 que terminó en estallido y con la huida en helicóptero del entonces presidente Fernando De la Rúa. Para Del Monte hay cierta similitud entre lo que está pasando ahora y aquella luctuosa jornada. Por su parte, Rodríguez no se animó a vaticinar una nueva unión entre la clase media y la clase baja tal como sucedió hace 15 años.

“Creo que este gobierno pegó de manera generalizada. Es tan concentrado a los sectores que  benefició, como tan amplio a los sectores que castigó. Nos igualó hacía abajo. Ojala vuelvan a juntarse el piquete y las cacerolas, eso nos va a dar más fuerza para resistir”, se esperanzó.

Rodríguez, un poco más escéptico, expresó: “No sé si volverá el piquete y cacerolas. En su momento la cacerola demoró en sumase a la lucha, lo hizo recién cuando la gente vio que tenía la plata en el corralito. Si bien es cierto que hoy están siendo castigas tanto la clase baja como la clase media, creo que todavía no hay que apresurarse”.

 

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