Murieron al menos 36 personas en Afganistán tras el impacto del misil de EEUU

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"La madre de todas las bombas", el armamento no nuclear que ordenó detonar Donald Trump destruyó totalmente una importante central de mando del autodenominado Estado Islámico así como un túnel de 300 metros de longitud.

Tras el lanzamiento de "la madre de todas las bombas", al menos 36 miembros de la milicia terrorista Estado Islámico (EI) murieron luego del impacto. El ataque con la bomba del tipo GBU-43 destruyó totalmente una importante central de mando del EI así como un túnel de 300 metros de longitud, según informó el Ministerio de Defensa afgano.

La bomba con más de 8.000 kilogramos de explosivo y 11 toneladas de un equivalente al TNT es considerada el mayor explosivo convencional con el que cuentan las fuerzas de combate estadounidenses. Tras su desarrollo en 2003, Washington nunca lo había utilizado en combate. Un avión de combate estadounidense lo lanzó el jueves en el distrito de Achin, en la provincia de Nangarhar, contra un túnel del EI y sus combatientes. El Pentágono lo justificó como "parte de los esfuerzos en marcha para derrotar al ISIS-K en Afganistán en 2017", dijo en referencia a la rama del grupo en ese país.

Según un comunicado de prensa del Ejército estadounidense en Afganistán, se tomaron "todas las precauciones para evitar bajas civiles".

El ex presidente afgano Hamid Karzai condenó el ataque y denunció que Washington está utilizando su país para ensayar nuevas armas, escribió en Twitter.

El presidente estadounidense, Donald Trump, alabó la intervención. "Estamos muy orgullosos de nuestro Ejército. Fue otro éxito", dijo en Washington. "Todos saben bien lo que ocurrió. Es decir, que yo autorizo a mis Fuerzas Armadas. Les dimos autorización total y, sin dudas, es por eso que han sido tan exitosas últimamente", aseguró.

La región atacada es considerada la zona donde nació la rama afgana del EI. La organización anunció en enero de 2015 el establecimiento de su rama regional bautizada como Jorasán, que cubriría Pakistán y Afganistán, en la primera vez que el EI se extendía fuera del mundo árabe.

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