Lo que el traspaso nos dejó

|| Opinión
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Nos dejó una medida cautelar para recibir el mando, nos dejó una metáfora cual calabaza en Cenicienta, nos dejó acusaciones de gritos, peleas, que el bastón presidencial va aquí o allá, que si se hace en la Casa Rosada o en el Congreso, pero por sobre todo nos dejó un país que por 12 horas no es ni de Cristina Fernández, ni de Mauricio Macri. Insólito.

En 2001 hubo cinco presidentes en 10 días, pero al menos alguien ocupaba el sillón presidencial, ahora por h o por b, Argentina quedó acéfala de Jefe de Estado. Si bien se supo que Federico Pinedo será el encargado de entregarle los atributos de mando a Macri, por 12 horas Argentina quedó sin presidente electo por el voto popular.

En medio de todo este lío por el traspaso, bien vale recurrir al significado que da la Real Academia Española a esta palabra porque todo tiene que ver con lo ocurrido en estos días de transición. Los expertos en lenguas definen traspaso como la “cesión a favor de otra persona del dominio de algo”. Claro está que en este caso el dominio de poder fue una de las pujas más vehementes que se ha dado. Poder que en años estuvo en manos de los K y ahora los macristas tienen hambre de él. Pero no se dieron cuenta que tras 12 años de kirchnerismo, por no ponerse de acuerdo, dejaron 12 horas al país sin Presidente en función.

Otro de los significados es “transgresión o quebrantamiento de un precepto” y en este caso se transgredieron varios. ¿Dónde quedó la racionalidad? Si el objetivo es cambiar y dejar atrás crispaciones, alguien debía ceder. Pero esto no fue así.

Y por último hay un concepto que lamentablemente encuadra muy bien en lo que viene ocurriendo en el país desde el 22 de noviembre. Traspaso también significa, aunque se usa poco, “aflicción, angustia o pena que atormenta”, eso mismo es lo que muchos argentinos sintieron en estos días. ¿Por qué algo que debería ser normal en un país democrático, no se pudo dar? La respuesta es fácil, nadie quiere ceder y ahí está el quid de la cuestión.

El 10 de diciembre comienza otra etapa. Que el traspaso no sea un borrón y cuenta nueva. Si hay que dejar a un lado las diferencias, las disputas y las peleas, entonces es necesario ver lo que se hizo bien para continuarlo y arreglar lo que está mal para ir avanzando. Así se construye la Patria, así se levanta Argentina.  

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