Las causas de la presión fiscal en la Argentina

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Especialistas aseguran que la distorsión impositiva no tiene vinculación directa con la evasión. Mientras algunos apuntan al gasto público, otros entienden que el problema está en la estructura social. Todos coinciden en que una ley no servirá para tener un sistema más progresivo.

 

El debate por una nueva ley impositiva en la Argentina se viene planteando desde hace mucho tiempo sin demasiado éxito para quienes piensan que es primordial contar con una norma que ponga fin a la regresividad de los tributos.  RosarioNoticias.info llevó adelante una ronda de consulta con varios especialistas. Para sorpresa de muchos, casi todos coincidieron en destacar que ninguna ley por sí sola servirá para poner un manto de equidad. Otro dato para destacar es que casi todos coincidieron en desvincular la fuga de capitales con la presión fiscal, aunque desde luego impacta de manera negativa sobre las arcas del Estado. 

“Definitivamente las empresas offshore no tienen nada que ver ni con la regresividad de los impuestos, ni con la presión tributaria. La causa de estos fenómenos se debe buscar en la elevado gasto público que han hecho históricamente los sucesivos gobiernos”, expresó el tributarista Enrique Lingua.

En ese sentido Lingua fue muy crítico con el gobierno de la provincia al sostener que en estos años el socialismo “no ha hecho más que incorporar empleados públicos”. Y aseguró que para cubrir ese déficit lo que hacen es recurrir a la presión tributaria. “El nivel de carga fiscal es grande de abajo hacia arriba porque la Municipalidad hizo lo mismo: aumentó las tasas enormemente”.

Un tributo es considerado regresivo cuando afecta más a los que menos tienen. El ejemplo más claro es el del IVA. Se trata de un impuesto plano, porque por ahora todos pagan el 21% (el gobierno tiene en mente reducirlo para algunos sectores), pero indudablemente no tiene el mismo impacto para el que gana 100 pesos que para que el que percibe 1000.

Exenciones

El diputado Carlos Del Frade viene pidiendo desde hace mucho que la provincia grave a las cerealeras con Ingresos Brutos. Sin embargo, el beneficio de exención para esos contribuyentes continúa vigente.

“Este es un país que se ha hecho a imagen y semejanza de los poderosos, en donde generalmente son perdonados de pagar lo que exportan como pasa en Santa Fe desde hace tanto años, o  también pueden eludir pagando a grandes contadores y a grandes abogados”, expresó Del Frade.

El legislador no dudó en aseverar que “si se le cobrara a las exportadoras, como se cobra en la provincia de Misiones desde el año 2006 en adelante,  el Estado santafesino tendría 8 mil millones de pesos más que equivaldría dos veces más el impuesto a la luz que quiere trasladar la administración de Mauricio Macri”. Y agregó: “Estas cosas pasan porque no hay una política decidida del gobierno y de los partidos mayoritarios de hablar de de lo que esto significa”.

Del Frade está convencido que “si hubiera decisión política de gravar a las que más tienen claramente el peso de los impuestos no caería en los sectores más vulnerables”. Para el legislador esa carencia tiene que ver con que los gobiernos se han resignado ante los poderosos.

Impuestos que se trasforman en regresivos

Para el economista Sergio Arelovich ninguna ley per se hace que un sistema impositivo sea progresivo. “Un país puede tener dibujado el mejor sistema de impuestos, pero si la estructura social es asimétrica indefectiblemente paga el que menos tiene”. En diálogo con RosarioNoticias.info puso como ejemplo el pago del impuesto inmobiliario. “Se trata de un tributo provincial que fue creado para gravar a los propietarios de los inmuebles, sin embargo en las locaciones urbanas lo paga el inquilino”.

“No es que los gravámenes son de por sí progresivos. Todo sistema impositivo está montado sobre una estructura social que le da legitimidad o lo hace pelota y lo da vuelta. Las retenciones son un claro ejemplo de esto. Las mal llamadas retenciones, en realidad derechos de exportación, las debe abonar el exportador pero le llaman retenciones porque en los hechos no las paga. Lo que hace es retenerle al productor el importe y depositarlo en la Afip. Es decir, ese impuesto lo termina pagando el primer eslabón de la cadena que es quien no debería pagarlo”, explicó Arelovich.

 

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