La mitad de los argentinos se emborrachó al menos una vez

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El dato surge de una investigación realizada por la Universidad Siglo 21 en varias ciudades del país. Los encuestados además, creen que en la actualidad los jóvenes comienzan a ingerir bebidas alcohólicas a partir de los 13 años.

La mitad de los argentinos reconoce haberse embriagado al menos una vez en su vida. Tal aseveración parte de un estudio realizado por la Universidad Siglo 21 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Corrientes, Tucumán, Comodoro Rivadavia y Mendoza, entre más de 1000 personas. Dicho relevamiento también arrojó la creencia de que los adolescentes comienzan a tener alguna relación con el alcohol a partir de los 13 años.

Entre quienes manifestaron haberse embriagado alguna vez en su vida, se indagaron dos aspectos vinculados con esa experiencia: por un lado, la frecuencia de dicha conducta y por el otro, la edad (promedio) en la que se embriagaron por primera vez.

Sobre el primer aspecto, se consultó a las personas cuántas veces habían alcanzado el estado de ebriedad. Al respecto, puede observarse que el 75% lo hizo más de una vez, ya sea de manera ocasional o con mayor frecuencia. Aquí se hallaron diferencias entre ambos sexos y los grupos etarios. Entre las mujeres que admitieron haberse embriagado, el 63% expresó haberlo hecho en más de una oportunidad mientras que en los hombres, la proporción sobre el mismo aspecto fue de un 82%.

En cuanto a los grupos de edad, se pueden observar patrones similares entre los más jóvenes y el grupo de 31 a 40 años de edad. En ambos segmentos, la proporción de encuestados que alcanzó el estado de ebriedad más de una vez supera el 80%. Tal proporción disminuye al 73% y 51% al considerar los adultos de 41 a 50 años y los adultos mayores, respectivamente. En otras palabras, los más jóvenes recurren con mayor frecuencia en el consumo intensivo de alcohol.

 

Signos del estado de ebriedad en las personas

En un primer momento, se identificaron 5 signos que podrían dar cuenta de que una persona alcanzó un estado de ebriedad: a) desubicación, b) mareo, c) desinhibición, d) risa excesiva y e) descompostura. Luego, en un segundo momento, se pidió a los encuestados que manifestaran su opinión sobre los signos identificados.

Los resultados indican, casi sin discrepancias, que uno de los principales signos para identificar el estado de ebriedad en las personas es la descompostura ocurrida luego de consumir alcohol.

Además, existe un amplio nivel de acuerdo con respecto a considerar a la desubicación de una persona como uno de los signos que permite reconocer que un sujeto se encuentra en estado de ebriedad como consecuencia del consumo de alcohol. En este sentido, casi 9 de cada 10 encuestados creen que la adopción de conductas “fuera de lugar” está asociada con el estado de embriaguez.

El 64% de los participantes cree que la reducción o eliminación de los frenos inhibitorios se puede interpretar como un indicador de ebriedad, mientras que el 32% cree lo contrario.

Si bien los 5 signos representan alteraciones de la conducta o percepción de las personas que consumen alcohol, y por tanto están vinculados con la embriaguez, sólo los primeros dos (descompostura y desubicación) aparecen como rasgos identificados con el estado de ebriedad para la gran mayoría de los encuestados.

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