Horacio Vargas: “El único patrimonio del periodista es su buen nombre”

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El reconocido periodista y jefe de redacción de Rosario/12, compartió con los alumnos de TEA Rosario sus experiencias en el oficio y su visión sobre los cambios que atravesó el periodismo.

por Agustina Segovia Delamare (*)

 

En el marco de la presentación de su último libro Crónicas de Rosario, Horacio Vargas (@vargashache), jefe de redacción de Rosario/12, estuvo en TEA Rosario,  repasó sus vivencias y brindó su opinión sobre el periodismo actual a los estudiantes de la institución, acompañado por el docente del instituto y también periodista Edgardo Pérez Castillo.

Con otros tres libros publicados, biografías de reconocidas figuras como el Negro Fontanarrosa, Carlos Reutemann y Fito Páez, y la fundación de un sello discográfico independiente de jazz, BlueArt, no es poco lo que tiene para contar el periodista rosarino. De sus 35 años de carrera, 25 están abarcados en Crónicas de Rosario, a través de una recopilación de los mejores artículos que publicó en las ediciones nacional y local de Página/12. La obra está dividida en cuatro capítulos: “Fútbol y personajes relacionados”, “Sucesos rosarinos”, “Escritos sobre música” y “Hay recuerdos que no se pueden olvidar”.

Horacio Vargas inició su carrera en el periodismo gráfico en la sección espectáculos de la revista Risario, que con el paso del tiempo se ha transformado en un ícono del periodismo de la ciudad. Editó un diario de Rosario Central, como buen hincha, llamado Rumbo a la A. Fue corresponsal de una revista semanaria muy importante con la llegada de la democracia, El Periodista de Buenos Aires; también fue colaborador de El Porteño. Hasta que apareció Página/12 y Jorge Lanata lo designó como corresponsal en Rosario durante tres años. Luego surgió la idea de Rosario/12, del cual es uno de los fundadores, junto con Pablo Feldman y Lanata, además de ser actualmente el jefe de redacción.

Pérez Castillo presentó la obra como “un libro de cuando Vargas estaba en la calle y hacía periodismo”, en alusión a un registro de otra época, en la que los periodistas recorrían la ciudad en la búsqueda de noticias, algo que hoy en día se ha perdido. “Ahora estamos acostumbrados a que la información nos llegue, a través de los agentes de prensa, y a partir de eso el famoso copiar y pegar”, resaltó el profesor de TEA Rosario. Leer Crónicas de Rosario es tener noción de esa época, pero también de un periodismo que es posible, y que muchas veces tiene que ver con buscar los personajes que son la otra cara de la moneda que se impone en la agenda. Como otro punto clave para los estudiantes y futuros periodistas, el profesor destacó que históricamente, y todavía hoy “el periodismo tiene que ser subjetivo. Hacer periodismo es saber elegir, ser honestos y contar historias”. Dicho eso, le dio paso a Horacio Vargas, quien primero recordó su paso por TEA como profesor: “Cuando me lo propusieron dudé bastante, y la verdad es que fue una experiencia muy enriquecedora para mí y para los alumnos. Muchos de ellos hoy trabajan en medios de la ciudad”.

Como periodista gráfico escribió un texto para los estudiantes, aplicable para su último libro, pero también para el periodismo en general: “Si aceptamos que el periodismo está dentro del género literario, lo que uno está contando de algún modo sucedió, la crónica es un subgénero. En la palabra crónica, se encuentra cronos, es decir tiempo. Obviamente todo lo que se escribe es sobre el tiempo, pero en el caso de la crónica es ese inútil intento de atrapar el tiempo en el que uno vive. Por supuesto, estás condenado al fracaso pero es absolutamente digno intentar una y otra vez”.

A punto de cumplir tres décadas  dentro de Página/12, Vargas recordó el contexto en el cual se fundó el anexo rosarino: “Fue proyecto periodístico que sobrevivió a los ajustes, a los despidos, al mañana sin futuro, al 2001 cuando el país y la ciudad estaban en llamas, a los que anunciaban que no iba a durar porque en Rosario no podía permanecer ni fortalecerse ningún proyecto alternativo de periodismo gráfico que no fuera el establecido en calle Sarmiento”. Hoy no sóloperdura, sino que muchos redactores formados en Rosario/12 han hecho carrera en  diversos medios locales y nacionales. “Es un orgullo haber formado una pequeña escuela de periodismo”, contó el periodista. Y es que la mayor parte de los saberes prácticos del oficio se adquieren en las redacciones de los diarios. Como en el caso de Vargas, que le gusta depurar los textos, leerlos una y otra vez, dejarlos, salir a la calle, tomar aire, ir al café, volver a la casa y encontrar nuevos problemas cuando parecía que el texto ya estaba concluido. “Uno escribe con el talento y reescribe con el oficio”, señaló el periodista, y agregó: “Los personajes en este libro de crónicas hablan y cuentan”.

“La crónica es, desde siempre, una forma de contar el mundo a través de la escritura. Esa es la génesis de este libro”, remarcó Vargas. Luego dio una serie de consejos de varios autores para los estudiantes, como una biblia del periodismo que siempre hay que tener en cuenta. Entre ellos quedaron resaltados: “El único patrimonio del periodista es su buen nombre”; “Hay que defender ante los editores el tiempo que uno necesita para escribir un buen texto”; “Hay que trabajar en equipo”; “No hay que escribir una sola palabra de la que no se esté seguro, ni dar una sola información de la que no se tenga certeza”; “Recordar siempre que el periodismo es, ante todo, un acto de servicio”. Además, desde su experiencia, aconsejó: “Vengo de una generación que entiende que el periodismo es un oficio que se alimenta de rigor, ética y esfuerzo. El ámbito por excelencia del reportero es la calle”. Y recalcó: “El gran desafío para ustedes es poder responder: ‘¿Para qué quiero ser periodista?’ Por curiosidad, respondan eso”.

Entre aplausos terminó su presentación y se dio lugar a los estudiantes para que le hagan preguntas. Sobre el efecto de la llegada de las nuevas tecnologías al periodismo, aclaró que “internet es un aliado pero no es todo, uno no constituye una nota sólo por los datos que te da la web”.  Criticó al periodismo digital, porque no cree que se haga periodismo en 140 caracteres de Twitter, o al poner una frase célebre en Facebook, o que las redes sociales determinen o legitimen al periodista. “El periodismo es contar una buena historia, escribirla bien y desarrollarla. El periodismo no se resuelve en diez segundos”, remarcó Vargas. Las redes sociales tiran “carne falsa” y, en la vorágine de tener la primicia, los medios repiten y difunden noticias que no fueron previamente verificadas; ahí está el peligro del periodismo digital: no chequear. Entonces, ¿cuál es la diferencia que se debe lograr en medio de esa voracidad? “Publicar buenas historias y, fundamentalmente, verídicas. Está en nosotros romper con esas lógicas de ir atrás de la primicia. Tiene que ser dada por un tema que no está en agenda”, agregó Pérez Castillo.

“Siempre los grandes anunciantes influyeron en las líneas editoriales de un diario. Al igual que interviene la pauta oficial, sea nacional, provincial, o local”, respondió Vargas acerca del peso que tienen las publicidades sobre las noticias que se publican. Y agregó: “No es casual que hoy la línea comercial de los medios tenga más poder que un jefe de redacción. Lo importante es que el periodista no se traicione y defienda su trabajo hasta el último momento”.

 

 

(*) Alumna de 3º año de TEA Rosario

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