Hay que escuchar a González Fraga

|| Opinión
Compartir

Para entender con claridad meridiana cuál es la ideología del Gobierno de Mauricio Macri hay que escuchar con atención a Javier González Fraga. Por más que sus dichos indignen, generen rechazo y hasta se asemejen más a cuento de fábulas que a la realidad, es necesario que sus palabras sean oídas con cierta asiduidad.

Para entender con claridad meridiana cuál es la ideología del Gobierno de Mauricio Macri hay que escuchar con atención a Javier González Fraga. Por más que sus dichos indignen, generen rechazo y hasta se asemejen más a cuento de fábulas que a la realidad, es necesario que sus palabras sean oídas con cierta asiduidad. Es que cada vez que habla, el presidente del Banco Central no hace más que correrle el velo a lo que con mucho esfuerzo la Alianza Cambiemos trata de disimular.

Después de afrentas como declarar que a los argentinos les hicieron creer que con un salario medio se podía viajar, comprar un plasma o un celular de última generación, González Fraga intentó minimizar la multitudinaria marcha del 24 marzo asegurando que los concurrentes fueron porque les dieron 500 pesos, choripanes, vino y Coca Cola.

Con su frase el economista intenta estigmatizar de la peor manera a quienes cada año marchan (cada vez más en número) para reivindicar la memoria, la verdad y la justicia. Para González Fraga se trata de pobres, vagos y borrachos. Lo de la bebida cola seguramente se le habrá escapado.  

El Gobierno se maneja con emisarios para mantener viva la relación con sus votantes, que mayoritariamente acompaña las ideas clasistas de gran parte de los integrantes de Cambiemos. Después y para tratar de cumplir con el objetivo de “unir a los argentinos” se despegan diciendo que lo dicho corre por cuenta de quien lo dijo.

Ya pasó con Darío Lopérfido cuando negó el número de 30 mil desaparecidos. Pasó con el titular de la Aduana José Gómez Centurión quien sostuvo que el de la última dictadura militar no fue un plan genocida y en el plano económico es González Fraga quien cada vez que puede revela cuales son las verdaderas intenciones de esta gestión.

A la hora de escuchar para entender cómo piensan y qué objetivos persiguen, no hay que dejar al margen al mismísimo Presidente. Mau, como lo llaman sus íntimos y no tanto, se refirió al terrorismo de Estado como una guerra. Además de lamentarse por aquellos que “caen en la escuela pública”. Y ni hablar del mal momento que pasó con su amiga la señora Mirta Legrand cuando le preguntó cuánto gana un jubilado y no supo responder, o peor: respondió cualquier sandez, demostrando que los pasivos que cobran la mínima no están ni en sus pensamientos.

Noticias relacionadas