Fabricando su propia medicina

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Un grupo de rosarinos elabora aceite de marihuana para tratar distintas dolencias. Al producto no lo comercializan, lo donan. También obsequian plantas y capacitan a los interesados tanto en el cultivo como en la producción de la tintura.

La utilización del cannabis con fines medicinales viene siendo tema de análisis en los medios de todo el país, pero no de polémica; y vale la aclaración porque cada vez son más los sectores que ven con buenos ojos la necesidad de legislar sobre el tema. A tal punto que en la Cámara de Diputados de la nación ya hay tres proyectos que van en ese sentido. Pero mientras los acuerdos  para contar con una ley se dilatan, ya hay personas que tratan sus dolencias con aceite de marihuana. Algunas de ellas lograron autorización para importar el medicamento desde los  Estados Unidos, pero están los que directamente elaboran la tintura con sus propias manos.

La Asociación Rosarina de Estudios Culturales (Arec) es una organización sin fines de lucro que nació para pedir un cambio en la ley de drogas. Luego del resonante caso de Katrina, una chiquita de 10 años que vive en Buenos Aires y padece convulsiones refractarias las que logró aliviar gracias al consumo de aceite de cannabis, cada vez más gente se fue acercando a Arec para informarse sobre las bondades de la también denominada tintura de marihuana. 

“Con los pacientes nos reunimos cada 15 días. Cuando arrancamos con esto, hace dos meses, vinieron a consultarnos 5 pacientes, en el último encuentro las personas que se acercaron fueron más de 70”, recordó Daniela Morales Scrinzi integrante de Arec. 

Según informó la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnologías (Anmat) ya se llevan autorizados 85 tratamientos con aceite de marihuana procedente de Estados Unidos. Sin embargo, hay algunas diferencias entre el producto que llega desde el exterior y el que elaboran de manera artesanal organizaciones como Arec o Mamá Cultiva en Buenos Aires. La primera es el precio, la tintura norteamericana tiene un costo aproximado de 250 dólares. La segunda es que el importado sólo sirve para el 25% de los pacientes porque se  elabora utilizando un solo componente del cannabis que es el CBD. 

"Nosotros no producimos ningún aceite puntual derivamos las donaciones de aquellos que cultivan y elaboran la tintura y se supervisan las formas de preparado", explicó Morales Scrinz a RosarioNoticias.info.

Convulsiones refractarias, dolores reumáticos, esclerosis múltiple son tan sólo algunas de las enfermedades que pueden ser tratadas con este medicamente de origen natural. Hasta el momento se sabe que es un paliativo y no algo que sirva para curar. Lo que queda claro es que su consumo ha servido para mejorar la calidad de vida de personas que en muchos casos estaban desahuciadas. Sin embargo, queda mucho por investigar, algo que la Argentina por el momento no es posible ya que el cultivo de marihuana está penado por la ley.

“Hasta que no se cambien las normas estamos fuera de la ley. Pero hemos podido comprobar cómo en poco tiempo la calidad de vida de la gente fue mejorando de manera notable. Sabemos que muchos no pueden pagar el aceite que llega desde el exterior y que ese producto no le sirve a todos, por eso se nos ocurrió lo de las donaciones”, detalló Morales Scrinz.

Dese Arec  también buscan evitar que en la desesperación alguien pueda ser estafado comprando una tintura de dudosa procedencia generando además un riesgo aún mayor para su salud. Por esa razón, además de donarles el aceite les entregan una planta, les enseñan a cultivarla y los capacitan para que cuando el proceso natural lo permita puedan elaborar su propio aceite.

Un golpe a la industria de los medicamentos

Mariano Mussi es médico generalista,  epidemiólogo e integrante de Arec. El profesional, quien se acercó a la organización luego de convencerse que “había un gran descontento con los modos de atención médica”,  le contó a RosarioNoticias.info que los derivados del cannabis solo o en combinación “están siendo probados para el tratamiento de muchos síntomas en todo el mundo con resultados muy prometedores”.

“Para muchas enfermedades ya fueron probados sus beneficios, entre ellas los síndromes de pérdida de peso, gente con HIV y con cáncer. Creo que esto amerita ser probado y estudiado cuidadosamente. Pero lamentablemente, las formas para el estudio no están dadas en nuestro país porque la legislación no lo prevé. Es necesario que las universidades lleven adelante una investigación seria para poder romper con tantos temores, los mitos y prejuicios”, detalló Mussi.

En el Congreso de la Nación hay presentados tres proyecto referidos a la utilización de la marihuana con fines medicinales. En todos se pide llevar a cabo investigaciones para corroborar los cientos de testimonios que dan cuenta de las bondades de su utilización. Si bien hay muchas esperanzas en cuanto a poder avanzar con una norma que los saque de la ilegalidad, entre los integrantes de Arec vuela el fantasma del lobby que pueden llegar a ejercer los laboratorios ante un medicamento de elaboración casera.

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