En lo que va del 2016 hubo un 30% más de trabajo para los herreros

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El miedo entró en la casa de los rosarinos y ya no saben cómo hacer para que esa sensación quede del otro lado de la puerta. Una de las soluciones es colocando rejas más gruesas y portones de doble chapa. En estos ocho meses se registró un aumento en el pedido de presupuesto y colocación de medidas de seguridad de este tipo.

Los rosarinos buscan de alguna manera estar más seguros y en lo que va de este 2016, la actividad en el sector aumentó. RosarioNoticias.info dialogó con algunos especialistas en el tema y aseguraron que las personas ahora colocan “alarmas y rejas” al mismo tiempo. Además muchos clientes solicitan “certificado de buena conducta” de quienes realizan la colocación.Los rosarinos buscan la manera de estar más seguros en el interior de sus casas. Hace muchos años atrás, las puertas de los hogares prácticamente quedaban sin llaves, el delito se incrementó muchísimo, y a veces ya no bastaba con tener un pasador del lado de adentro, por lo que los ciudadanos optaron por colocar rejas en el ingreso y en las ventanas de su domicilio. Pero como los delincuentes siempre están un paso adelante y ya ese resguardo era violentado, hoy los clientes de las casa de herrerías piden que los fierros con los que se hacen las rejas o las chapas de los portones sean extremadamente reforzadas.

Los herreros notaron el incremento desde hace unos ocho o nueve meses atrás. Si el año pasado colocaban unas siete u ocho rejas por mes, ahora son 15 o 20. Si bien las personas buscan reforzar lo que es el ingreso del frente de los hogares, la parte trasera de las viviendas también son un dolor de cabeza para los rosarinos.

Gustavo Celis es el titular de Herrería Celis, y en diálogo con RosarioNoticias.info aseguró que en la actualidad nota que “la gente antes ponía alarmas o rejas, ahora coloca las dos cosas cuando construye una casa”. Es tanto el temor que se vive que al menos quieren estar entre rejas, pero con un poco menos de miedo. “Los portones antes eran de una chapa muy finita, ahora lo que te piden es que sean de doble chapa y más espesor. Las rejas se construían con unas barretas finitas, ahora quieren barrotes más gruesos”, explicó Celis.

Pero además de las características específicas de los materiales que utiliza, hay algo que el herrero comentó y que tiene mucho que ver con esta paranoia que generó la ola de violencia en los asaltos y es que muchas veces cuando van a trabajar “a una casa te piden que las personas con las que trabajás tenga un certificado de buena conducta”. “Tratan de que sea de la mayor confianza posible”, confesó.

“Hace 25 años que me dedico a esto pero desde hace 7 años a esta parte fue impresionante lo que creció la inseguridad. En este 2016 hubo un incremento de un 30 por cierto en la demanda y en estos tres meses fue peor”, reveló Celis quien si bien es él el que intenta proveer medidas de seguridad a las viviendas de sus clientes, muchas veces en carne propia sufrió la inseguridad. “A mí me quisieron robar dos veces la camioneta en tres días. Uno en la puerta de mi casa a las dos de la madrugada y otra desde la estación de servicio”.

Con el correr de los años las personas cada vez se encierran más y parece que viven en cárceles pero ya no saben más cómo hacer para que ese miedo no influya en sus actividades cotidianas. Y así como el delito se intensificó, las medidas de seguridad que colocan las personas también. “En una de las últimas obras que hicimos, estaba el muchacho de la alarma colocando todo lo que era el perímetro y nosotros con la herrería. Era una casa preciosa, con una iluminación bárbara, pero todo con rejas y hierro muy grueso.  Y en el perímetro, en el tapial de 2.60m le pusimos unos pinches y alambre concertina helicoidal, que un tejido que te corta los dedos”, comentó a este portal dando cuenta de que ya los rosarinos no saben más cómo combatir la inseguridad.

Celis aseguró que la demanda aumenta mucho en los meses de septiembre, octubre y noviembre, previo al receso vacacional. “Es cuando más trabajo tenés porque la gente empieza a contratarte antes de irse de vacaciones”, explicó. En cuanto a tiempo de trabajo, su empresa los entrega a 30 días y el costo varía respecto de la calidad que se busque en la materia prima, más que nada.

Respecto de si los clientes consultan más por la seguridad en los frentes o en la parte trasera de los domicilios, Celis reveló: “La mayor seguridad la precisas en la parte inferior en lo que es la puerta o un portón. Y lo que tenés que proteger mucho más es la parte trasera, porque del lado de frente están los vecinos que van a ver o alguien que pasa, pero una vez que saltaron el tapial, no hay vuelta atrás”.

Él como proveedor de medidas de seguridad también tuvo que tomar sus recaudos y confesó que hace un tiempo “no atiende llamadas desde números privados” y les solicita a sus clientes que pueda identificar sus números. Además comentó a RosarioNoticias.info que tuvo que dejar de hacer algunos trabajaos en escuelas de las periferias hace aproximadamente un año y medio por que “ya no se podía entrar”. “Cada vez que íbamos tenía que ser con seguridad sino, no. No tenemos un respaldo y nadie se hace cargo”, se quejó.

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