El aguinaldo, entre los regalos y la comida de las fiestas

|| Opinión
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Todo aquel que pensaba hacer la diferencia y reservar el aguinaldo para irse unos días de vacaciones gasoleras, no será tan viable. Es que según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y el Instituto de Economía Popular (INDEP) señala que la cena navideña para una familia tipo aumentó un 67,7% con relación a 2015.

Todo aumentó y ahora que llegan las fiestas hacer números es un dolor de cabeza. Todavía el aguinaldo no se cobró, pero en caso de no ser uno de los beneficiados por un bono de fin de año, habrá que utilizar ese dinero extra, que bien merecido lo tiene todo trabajador, para comprar los obsequios y hacer las compras para las comidas de Navidad y Año Nuevo.

Según el mencionado informe la cena navideña aumentó casi un 70 por ciento.  Obviamente que ningún sueldo lo hizo de igual modo, por lo que muchas familias o bien cambiarán algunos menús y sólo contarán con ese dinero para gastarlos en esos cuatro días festivos. ¿Y las vacaciones? Y bueno... todo no se puede.

Los productos alimenticios a lo largo del año experimentaron una fuerte alza, pero en esta época del año comprar un budín, un pan dulce, turrones o maní con chocolate pareciera ser una odisea. Según el informe la mesa dulce popular tuvo un incremento del 41,16%. A diferencia de 2015 que costaba unos $68,20, este año el costo será de $96,26.

Los números en algunas familias no cierran y eso genera malestar. Un malestar que a su vez hace que el temor de las revueltas sociales aparezca en diciembre, aunque desde los gobiernos nacionales y provinciales descartaron esto.

Las segundas marcas seguramente harán la diferencia. Pero lo que sí no quedará un vuelto para guardar y disfrutarlo en las vacaciones como ocurría años anteriores. Por ahora hay más incertidumbres que certezas. Ahora sólo queda esperar el aguinaldo y ver cómo hacer algunos malabares.

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