Denuncian “abandono total de persona” en la cárcel de Piñero

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Una importante cantidad de internos realiza una huelga de hambre para reclamar por agua potable, por las raciones de comida que reciben y son insuficientes y por la falta de atención médica en los pabellones. Además la Coordinadora de Trabajo Carcelario, Lilian Echegoy aseguró que hay superpoblación en el penal.

Desde el 8 de agosto varios internos de distintos pabellones comenzaron una huelga de hambre para que le den agua potable y no contaminada. Pero el reclamo es más extenso porque manifestaron que la comida es “insuficiente” y nadie les garantiza el “acceso a la salud, a la educación y al trabajo”, revelaron mediante un comunicado lanzado por la propia Lilian Echegoy, la Coordinadora de Trabajo Carcelario. Echegoy denunció “abandono total de persona” y que además hay superpoblación de reclusos en el penal, donde alojan a 715 detenidos cuando en realidad la capacidad es de 640.

“Esta huelga es desde el 8 de agosto y es por cuestiones básicas e importantes como por el ejemplo  el agua potable, la limpieza de los tanques. Ya se superó los límites de los pedidos legales, pero esta huelga es pacífica”, explicó a RosarioNoticias.info Lilian Echegoy. “La comida es insuficiente, y yo lo he visto, estaba en mal estado. Hay mucha gente con problemas de salud, sobre todo los internos con HIV y tuberculosis”, denunció.

Echegoy manifestó que no se cumple con nada de lo establecido bajo las normas. “Por Ley se tiene que garantizar la salud de los internos, hay algunos que están sin mediación. A uno de ellos, que tiene tuberculosis, le suspendieron la medicación, cosa  que no se puede hacer”, reclamó.

“Hay un abandono total de personas y en las listas de fallecidos muchos aparecen como muerte natural o por enfermedad. Conozco casos en los que los mismos presos los acercan (a los reclusos enfermos) hasta la reja del pabellón para que los atiendan y después es internado cuando ya está por morir”, relató Echegoy dando cuenta de lo que ocurre en Piñero, una cárcel que si bien es nueva presenta “falencias edilicias gravísimas”.

Otro de los reclamos son los horarios de visita que no se cumplen. Muchas familias pasan un día entero antes afuera de la cárcel para luego ingresar con “seis o siete horas de retraso”. Y cuando logran entrar, denunciaron los familiares de los reclusos, que la poca comida que llevan la mezclan o las derraman.

Echegoy denunció “falta de control por parte del Estado y del poder judicial”. Aseguró  a RosarioNoticias.info que los Juzgados de ejecución penal “no resuelven y tampoco cumplen con la función que deben tener que es de regular, revisar e inspeccionar el modo en que se hace efectiva la pena privativa de la libertad”.

La Coordinadora de Trabajo Carcelario manifestó que existe “un comportamiento bastante perverso” ya sea por cómo viven en los pabellones como así también por la falta de atención en cuanto a la salud. “Hay una discriminación en general con la población carcelaria en hospitales y centro de salud, salvo excepciones. A veces no los atienden o lo hacen mal o le dan el alta anticipada”, concluyó Echegoy.

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