Delivery de desempleo: la demanda del servicio bajó un 30 por ciento

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Muchos negocios cerraron y en otros tantos, los empleadores reducen gastos quitando horas de trabajo. Por ende, desde marzo a la fecha el sector de mensajería y cadetería se vio muy afectado por la crisis laboral. Denuncian que “más del 95 por ciento” de los trabajadores realiza la actividad de manera "informal”.

La crisis afecta a todos y muchas veces esa falta de productividad que puede llegar a tener un local gastronómico, heladería o negocios que realizan envíos a domicilio, tiene un efecto colateral y el coletazo sacude a los trabajadores de mensajería, cadetería y delivery. Según representantes del gremio en la ciudad, el 2015 fue un “año excelente” pero desde marzo a la fecha el trabajo cayó “notablemente” y muchos se quedaron sin su fuente laboral

Gustavo Yedro, delegado regional del Sindicato Único de Cadetes de la República Argentina, aseguró a RosarioNoticias.info que la merma en el trabajo fue muy marcada: “Notamos que ha disminuido un 30 por ciento el ritmo de trabajo. En algunos casos trae como consecuencias que compañeros se quedan sin trabajo y en otros casos hubo disminución de horas o días de trabajo”. A diferencia del 2015 al cual lo calificó como “un año excelente”, este 2016 el panorama es bastante desalentador.  “El 2015 fue excelente, en términos de capacidad de ahorro, de compras, en general del poder adquisitivo”, señaló.

Yedro manifestó que “noviembre y diciembre se mantuvo estable”. Pero reveló: “La disminución la empezamos a ver a partir de marzo, abril. Porque enero y febrero son dos meses donde la gastronomía y las heladerías trabajan mucho con el servicio de delivery”.

Lo lamentable en este caso es que a raíz de la crisis que se vive en la actualidad, donde los precios están por las nubes, los costos de las empresas empezaron a crecer más que los ingresos, los empleadores buscan alternativas para no cerrar y muchas veces los que pagan los platos rotos son los trabajadores del rubor de la mensajería, cadetería y delivery. “Vemos que compañeros se quedaron sin trabajo y que hay lugares que redujeron las horas de trabajo de los delivery, disminuyó la demanda del servicio por lo menos un 30 por ciento”, confesó Yedro.

Este sector no sólo está pasando un mal momento en cuanto a materia de demanda laboral, sino que están en un estado de “desprotección tremenda”. “Más del 95 por ciento de los que realizamos esta actividad lo hacemos en forma informal. Estamos inmersos en el mundo de la informalidad”, denunció el delegado regional del sindicato.

Desde el Sindicato aseguran que vienen trabajando para “organizar una herramienta gremial que permita defender los derechos laborales e impulsar un marco regulatorio” ya que en la actualidad no la tienen. “En Rosario hay una ordenanza que es la  N°7042 que intenta regular nuestra actividad pero no se aplica, está dormida.  En los papales existe, pero en términos prácticos, no.  Igual habría que hacer varias modificaciones de los artículos de esta ordenanza porque en la situación de irregularidad que trabajamos es inaplicable”, ahondó Yedro.

Según reveló Yedro a RosarioNoticias.info, antes de aplicar cualquier ordenanza “primero se tendrían que legalizar los ámbitos de trabajo”. “En la ciudad existen 80 empresas de mensajerías y no están habilitadas, entonces es inaplicable una ordenanza cuando los empleadores no están habilitados”, explicó el representante gremial.

Por último, este grupo de trabajadores no están exentos de los habituales hechos de robo que ocurren en la ciudad. Pero en su caso, cuando los ladrones les roban sus motos, se quedan sin su fuente de trabajo justamente porque al estar en el marco de irregularidad, el empleador no se hace cargo de esa pérdida. Sin contar, que muchas veces hasta pierden la vida. “La inseguridad forma parte de la precariedad en la que trabajamos. Somos permanentemente buscados por nuestras motos. Es nuestra principal herramienta de trabajo. Diariamente a compañeros le roban la moto y nadie se hace responsable. Como no está registrado, no tiene de dónde sacar un crédito para volver a reponerla, el empleador no se hace cargo. Estamos absolutamente desprotegidos”, concluyó.

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