Cuando la medicina moderna no tiene todas las respuestas

|| Sociedad
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Cada vez más gente se vuelca a tratamientos que tienen una tradición milenaria, como la ayurveda, la medicina holística o el uso de las plantas, entre otras, para combatir las distintas afecciones que sufren los pacientes. Los especialistas tratan de combinar estos saberes sin dejar de lado los tratamientos convencionales de la medicina alopática.

Acupuntura, reiki, flores de bach. La lista podría continuar, dependiendo del paciente y de su afección. Es que cada vez más personas se vuelcan a las medicinas milenarias, como el ayurveda, o la medicina china, en combinación con distintos tipos de disciplinas, que ayudan a los pacientes a resolver su malestar.

Lucía De Vincenti, médica cardióloga, especializada en ayurveda y coordinadora de viajes a la India dialogó con Rosarionoticias.info, y narró los beneficios de esta medicina milenaria. “La ayurveda se localiza en India pero los principios que plantea son principios universales porque analiza el universo a través de los 5 elementos”, afirmó, al tiempo que describió el orden en el que fueron apareciendo estos elementos. “Tuvo que ocurrir un espacio para que en él estuvieran las cosas.  Ese espacio se llenó de aire, el aire en movimiento generó el calor, lo que produjo el fuego, el aire y el fuego generaron el agua, y el aire, el fuego y el agua, la tierra. Ni más ni menos que los diferentes estados de la materia” indicó.

En ese sentido, la especialista remarca que a estos cinco elementos se los agrupa en aspectos dinámicos que se llaman doshas. “Cuando algo se altera en nuestra constitución, el ayurveda pretende volver al equilibrio de constitución. Eso lo hace observando que es lo que está aumentado y buscando en su entorno aquello opuesto a lo que está aumentado para disminuirlo.”, aseveró.

Así, un concepto fundamental es el de “equilibrio”, entre estos elementos o “doshas”. “No se aborda patología sino que se aborda desequilibrio. Para la medicina ayurveda, la enfermedad es la expresión del desequilibrio. Restablecido el equilibrio la enfermedad desaparece. Todo depende también del momento en que se presenta el paciente, cuánto tiempo pasó de su enfermedad, qué otros tratamientos recibió. Por esto, a veces el daño es más difícil de revertir”.

En función de restablecer ese equilibrio, se trabaja en los cambios de hábitos para poder “ablandar” eso que está aumentado. Una de las fases del tratamiento es panchakarma, que, a grandes rasgos, es un tratamiento profundo de 21 días de limpieza, que incluye desde cambios alimenticios hasta tratamientos de oleación.

“Pancha, en sánscrito, significa cinco y karma acciones. Son cinco acciones para recuperar el equilibrio, pero para eso necesitaríamos tener a la persona internada. Algunas de las cosas del panchakarma las podemos hacer como la abianga que significa oleacion”.

Con todo, la especialista se encargó de desmitificar algunas suposiciones. “Hay un concepto erróneo de que la ayurveda es una medicina herbaria. Sí se puede tomar hierbas, pero no es solamente eso. La ayurveda es una forma de salud que plantea un sistema filosófico que ve integralmente al hombre en cuerpo, mente y espíritu”.

Con respecto a los pacientes que se acercan, muchos lo hacen para profundizar un camino incipiente en el que ya han investigado o se han informado y quieren ahondar en este tipo de prácticas. “Vienen pacientes cansados de probar la medicina moderna, que termina todo en un comprimido y que no ven la mejoría adecuada. También llegan aquellos que ya vienen haciendo un recorrido, que hacen yoga o que han empezado a leer sobre estas disciplinas, o que han empezado con cambios en su alimentación y quieren saber más porque han decidido cuidarse”, aseveró.

Si bien se tiende a pensar que estas medicinas milenarias o alternativas se utilizan dejando de lado tratamientos convencionales, o pertenecientes a la medicina moderna, De Vincenti deja en claro que se trabaja con ambos saberes y no se deja de lado la medicina alopática. “Conviven ambas y no compiten. Es más, considero que mi conocimiento de la medicina moderna se potenció con el conocimiento milenario”, afirmó.

Similar postura tiene Marcelo Sauro, médico generalista, quien desde hace veinte años viene incorporando a su práctica el uso de plantas y no ve un conflicto entre tratamientos tradicionales y modernos.

“No es una u otra la cuestión. Se trata, más bien, de integrar distintas medicinas para un bien común para la mejor atención de las personas. Nosotros sostenemos un programa de medicina tradicionales y naturales dentro de la Secretaría de Salud Pública y no nos oponemos al sistema de la medicina moderna, sino que tratamos de sumar herramientas para que todos nos podamos beneficiar”, sostuvo Sauro, al tiempo que señaló que el programa municipal ofrece cursos de plantas medicinales, de introducción a la medicina china, ayurveda y seminarios de otras prácticas, ofreciendo la posibilidad de capacitarse a todo empleado de salud pública para aplicar estos conocimientos.

“Nunca deje de usar la medicina moderna. Sí le fui sumando otras cosas y dejando de usar algunos medicamentos”, señaló Sauro, al tiempo que destacó que “el uso de las plantas, incluso en reemplazo de un comprimido, está fundado en el estudio de las medicinas tradicionales como la ayurveda, la medicina china, o en la teoría humoral de los indios sudamericanos de lo frío y lo caliente,  entendiendo los problemas desde ahí y usando las herramientas terapéuticas, en este caso las plantas, pero desde la concepción de esas medicinas. Estas medicinas explican las enfermedades desde otro lugar, la vida desde otro lugar”.

Para ahondar en estos conocimientos, la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, junto con la Arya Vaidya Pharmacy (AVP), y la Asociación para el Estudio y Difusión de Medicinas Ancestrales Argentina (Agneya) dictarán un curso de universitario superior de ayurveda. El mismo tendrá una duración de 432 horas, repartidas  durante el año 2016 y los dos años siguientes, contempla el dictado intensivo  en un encuentro mensual (viernes y sábados) con seguimiento de casos, y está dirigido a profesionales relacionados con la salud con titulación universitaria, terciaria o de reconocida experiencia en el área.

“Van a dar clases algunos argentinos formados en India, pero el 70 por ciento de las horas está cubierta por maestros de India. Lo más interesante a importar de este país con una cultura milenaria es el conocimiento”, concluyó De Vincenti, quien es integrante de Agneya Argentina.

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