Crisis reflejada en el consumo: gastronómicos y hoteleros en alerta

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Desde el rubro expresan que hay una baja del 25 por ciento de lunes a jueves en los restaurantes. Esa caída, apuntan, es menor los fines de semana. En cuanto a la ocupación hotelera estiman una baja del 10 por ciento interanual. En el sector afirman que los tarifazos y el proceso inflacionario encienden “luces amarillas”.

Con el aumento de la pobreza, más los tarifazos en los servicios, no hay bolsillo que aguante. Así, mucha gente restringe sus consumos. Es por eso que el ocio es uno de los rubros que más sufren el parate de la economía y, como apuntan desde el sector, ya empieza a verse “luces amarillas” que dan cuenta de una caída en la actividad.

Carlos Mellano, vicepresidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Rosario (Aehgar), dijo que, tradicionalmente, marzo es un mes complicado, porque la gente asigna muchos recursos al inicio de clases. Sin embargo, afirmó que el consumo en los restaurantes “bajó un 25 por ciento de lunes a jueves”.

Y agregó: “Los fines de semana esa caída es menor, pero la gastronomía tiene que estar abierta de lunes a lunes. Nosotros representamos el ocio y el ocio es lo primero que la gente recorta para ahorrar dinero”.

Una de las cuestiones centrales es el aumento de los servicios, lo que motivo que desde distintos sectores comerciales y productivos solicitaran una audiencia con autoridades provinciales para paliar los efectos de los tarifazos y no tener que trasladarlo a los precios, profundizando la ya marcada baja en el consumo.

En diálogo con Rosarionoticias.info, Mellano dijo que el aumento de costos en un proceso inflacionario “afecta la rentabilidad del sector”. “Cuando se repone la mercadería se pone con un  porcentaje de aumento que nosotros no podemos trasladar al precio final porque la gente no recuperó su poder adquisitivo”.

Consultado por si peligran fuentes de trabajo en el sector, dijo que “son momentos de mucho equilibrio”.

Similar panorama es el que experimenta la hotelería, donde hay una baja del 10 por ciento interanual. “Los porcentajes de ocupación no son los deseados. Los hoteles de mayor categoría tienen mucha infraestructura y recursos humanos, lo que es un gran problema por los costos. En tanto, los hoteles que son más chicos, que se manejan más familiarmente, tienen una mayor defensa, lo que pasa es que los costos están aumentando. La suba de impuestos son componentes de costos distorsivos que no se pueden trasladar a precios.”, abundó.

En este contexto, una de las salidas que podría estimular al sector en épocas de recesión es entender a la actividad gastronómica como una actividad industrial.

“Siendo una actividad industrial, nos bajaría un porcentaje importante de ingresos brutos y además tendríamos algunos beneficios a través de promociones y créditos que se destinan a la industria”, concluyó.

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