Choferes de turismo denuncian precarización y falta de descanso

|| Locales
Compartir

Desde Attpa, el gremio que los nuclea, dieron cuenta de una serie de irregularidades que pone en la mira las características del sistema. Aseguran que el 80% de los conductores no está registrado. Tampoco perciben sueldos, ya que cobran por kilómetros recorridos.

El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Transporte de Pasajeros y Afines (Attpa), Alberto Ambrosino, denunció la precariedad laboral de la que son víctimas los choferes de colectivos que prestan servicio en el sector del turismo. El gremialista enumeró una serie de irregularidades entre las que se destacan la falta descanso, la existencia de libretas de conductores apócrifas, un elevado nivel de trabajo no registrado y la ausencia de salarios, en la actividad se cobra por kilómetros recorridos. Si no trabajan no perciben haber alguno.

Attpa representa a los choferes que prestan servicio en lo que se conoce como “el turismo”, no así a los conductores de línea que trabajan en empresas como Chevallier o Empresa Argentina, por citar sólo dos. Estos últimos están nucleados en UTA y si bien el trabajo es casi el mismo, sus condiciones de empleo son algo más ventajosas que la de los primeros.

La ley marca que un chofer debe tener como mínimo 12 horas de descanso entre un viaje y otro. Pero según denuncia Ambrosino, en temporada alta muchas veces la tregua apenas si llega a los 120 minutos. Para el titular de Attpa la causa principal de esta irregularidad es la “falta de controles”. El organismo encargado de llevarlos adelante es la Comisión Nacional Reguladora del Transporte (CNRT) que en Rosario tiene base en la Terminal de Ómnibus.

“Los choferes tenemos una libreta de trabajo que se llama de control horario donde se asienta la hora que salimos y la hora que llegamos. Es ahí donde se puede ver si el chofer tiene las 12 horas de descanso, pero lamentablemente y ante la falta de controles las libretas se dibujan. Lo que se hace es modificar los horarios para que figuren las horas de descanso obligatorias, nada más alejado de la realidad”, denunció Ambrosino.

En declaraciones al programa Punto y Aparte que se emite por Radio SÍ 98.9, el sindicalista destacó que estas prácticas son habituales tanto en el servicio de turismo como en el de línea. Ambrosino sostuvo que al trabajador no le quedan demasiadas opciones porque quien pone las reglas es la empresa. “Si uno no se adapta después vienen las represalias”, disparó.  

El rebote

En la jerga se conoce como rebote cuando un chofer sale de cabecera, llega a destino y en ese momento le informan que en lugar de tomarse el descanso, tal como marca la ley, tiene que volver a la ruta sin importar las horas de manejo que tenga encima, ni las que le queden por delante poniendo en riesgo la vida de los conductores y de los pasajeros.

“Esto se da por varias causas, una es que la empresa mira con malos ojos al chofer que se niega a rebotar, la otra es la falta de controles y la connivencias de las autoridades. También está la necesidad económica. En temporada el conductor aprovecha para hacerse de unos pesos. Tengamos en cuenta que en el caso de la línea existen las horas extras y en el del turismo, como se cobra por kilómetro, mientras más tiempo estamos manejando más cobramos”, explicó Ambrosino.

Otro dato verdaderamente alarmante que dio a conocer el secretario general de Attpa es que el 80% de los choferes en el turismo está en negro. Los pocos controles que se realizan se realizan sobre el vehículo descartando así un seguimiento laboral y de salud al trabajador. “Al chofer lo único que se le mira es la libreta de trabajo. En el turismo, el chofer que no está registrado circula con libreta trucha. Calculamos que 8 de cada 10 libretas son apócrifas”, contó el gremialista.

Para Ambrosino estas cosas pasan por las características que tiene el sistema. “Al tratarse de una actividad que está desregulada las empresas son muy personalistas y no existe una cámara que las nuclee”. Esto hace muy difícil la labor del gremio, que tiene que ir puerta por puerta a negociar con los empresarios, pero demás facilita la persecución gremial. Son muy pocos los que logran sindicalizarse porque el riesgo de quedar en la calle es muy grande.

Desde Attpa aseguran que el cambio en la actividad debe darse a nivel nacional porque la precarización se repite en todos los rincones del país. “Nosotros somos el primer sindicato de la Argentina. Hace 10 años que venimos trabajando; y avanzar en mejorar la situación de nuestros afiliados nos cuesta un montón”, concluyó.  

 

Noticias relacionadas