Central quedó fuera de la Copa Libertadores en un final escandaloso

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Si bien el comienzo fue bueno y el gol de penal de Marco Ruben le daba tranquilidad, con el correr de los minutos Atlético Nacional lo dio vuelta y logró el 2 a 1. En tiempo adicional logró el tercero y tras una actitud antideportiva de Orlando Berrío hacia Sebastián Sosa desató la hecatombe. Mirá el resumen de los goles.

Rosario Central perdió 3 a 1 con Atlético Nacional de Medelín por la revancha de los cuartos de final de la Copa Libertadores. Marco Ruben, de penal, golpeó primero y la alegría se apoderaba de los hinchas canallas. Pero Nacional tuvo sus cartas para jugar y lo hizo. Supo desestabilizar a los dirigidos por Eduardo Coudet y lo dio vuelta con los tantos de Macnelly Torres y Alejandro Guerra. La frutilla del postre para el local y la bronca para la visita llegó en los pies de Orlando Berrío, quien en una actitud bastante reprochable hacia el arquero auriazul porque le gritó el tanto en la cara, se desató un escándalo cuando ya se jugaba el tiempo adicional. 

Rosario Central intentó hacer valer el triunfo por 1 a 0 del partido de ida en el Gigante de Arroyito, pero en el descuento y cuando ya saboreaba la clasificación a las semifinales de la Copa Libertadores por segunda vez en su historia, Atlético Nacional, que había empezado perdiendo el partido antes de los 10 minutos, alcanzó el 3 a 1 necesario como para quedarse con el pasaje a la próxima instancia que hizo trizas las ilusiones del conjunto canalla.

Rosario Central hizo un planteo inteligente, pero lamentablemente no logró mantenerlo durante los 90 minutos de juego. Los de Eduardo Coudet marcaron una defensa fuerte en cancha y sus marcadores centrales, Esteban Burgos y Alejandro Donatti, fueron los más destacados. Como asó también Pablo Álvarez que le tocaba ir por izquierda para soportar a Alejandro Guerra, al que controlaba con esfuerzo.

El planteo parecía tan ideal que antes de los 10 minutos el objetivo de convertir estuvo cumplido, ya que Víctor Salazar pisó el área colombiana seguido por Jonathan Copete, que lo acompañó hasta allí, se resbaló ante el amague del jugador de Central con tal mala suerte que su mano derecha impactó contra la pelota y llegó el tiro penal que Marco Ruben transformó en la apertura del marcador con un remate a la izquierda del buen arquero argentino Franco Armani, que se arrojó sobre su derecha.

Central se replegó e intentaba impedir el avance de Atlético, pero los auriazules sabían que los locales iban a hacer hasta lo imposible para revertir una historia adverse. Desde ese momento, en Medellín, Nacional se vistió de verdugo y los de Arroyito los padecieron. Aunque los dirigidos por Coudet tuvieron algunas chances pero no lograron aprovecharlas.

Reinaldo Rueda leyó muy bien el planteo del conjunto rosarino y no le tembló la mano para meter un cambio a los 35 minutos. Salió de la cancha a su volante estrella, Sebastián Pérez, para colocar en su lugar a Orlando Berrío. Y cuando restaban solamente dos minutos para el final de la etapa inicial se produjo un hecho que iba a cambiar el curso de la noche: se lesionó Pablo Álvarez y en su lugar ingresó Cristian Villagra, quien lo hizo sin previa preparación y ese baldazo de agua fría afectó el juego del canalla que no alcanzaba a cubrir las embestidas del delantero el 'Lobito' Guerra.

Sobre los 45 minutos Guerra desbordó justamente a Villagra y envió un centro bajo que Macnelly Torres conectó dentro del área chica para anotar el empate justo cuando el árbitro uruguayo Daniel Fedorczuk ya planeaba enviar a los 22 jugadores a los vestuarios.

Pero si este golpe 'incomodó' a Central, ni que hablar cuando a los cinco minutos del período complementario falló Donatti dentro del área por única vez en la noche y el venezolano Guerra, la figura del encuentro con pasado en Juventud Antoniana, de Salta, aprovechó para vulnerar la resistencia de Sosa.

Central veía el panorama negro, pero así y todo buscaba mejorar. Y hasta estuvo a punto de ponerse 2 a 2 el 'canalla' sobre el final con un contraataque que encabezó con una arremetida de Ruben, quien habilitó a Franco Cervi, que no lució como en el partido de ida y su demora a la hora de rematar con una defensa y un Armani descompensado que tuvo tiempo de recuperarse, le impidieron convertir el que hubiera sido el tanto de la clasificación, esa que supo alcanzar Central por única vez en 2001 cuando lo entrenaba Edgardo Bauza, que va a jugar la próxima con San Pablo, de Brasil.

Es que ya en el descuento el enganche que vistió anoche por última vez la camiseta de Central porque el mes próximo se incorporará al Benfica portugués se iba a lamentar por esa ocasión perdida, ya que en medio de un tumulto dentro del área rosarina Berrío le dio la razón a su técnico y anotó el tanto de la victoria que dio vuelta la serie y le entregó la clasificación a su equipo.

Entonces sobrevino el escándalo, porque tres jugadores de Atlético Nacional le fueron a gritar en la cara el gol al caído arquero Sosa y la reacción de algunos futbolistas de Central como Musto, que terminó a las trompadas con el autor del gol, Berrío, determinó que ambos vieran la tarjeta roja.

Y ya con el partido desnaturalizado y un par de minutos por jugar también perdió la cordura el pibe Lo Celso, que le aplicó un codazo a Alexander Mejía (después de terminado el cotejo se tranzó con Coudet, que lo fue a buscar a un costado del campo) y también vio la tarjeta roja que terminó dejando a su equipo con ocho hombres, porque antes de Musto había sido Burgos el que inició el camino prematuro de los jugadores de Central hacia los vestuarios con la primera expulsión de la ajetreada noche de Medellín. (RosarioNoticias.info/Télam)

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