Angustia… angustia es la de aquellos que no pueden afrontar el tarifazo

|| Opinión
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Las palabras del presidente Mauricio Macri en el acto del Bicentenario no fueron muy atinadas para celebrar justamente los 200 años de la Independencia. En 1816 se levantó la bandera de la libertad, de la búsqueda de nuestra propia identidad como argentinos, ¿cómo pueden creer que sintieron angustia?

"Claramente (los próceres) deberían tener angustia de tomar la decisión, querido Rey, de separarse de España”, dijo Mauricio Macri en su discurso frente a las puertas de la Casa de Tucumán. Seguramente más de un alma de esos valientes, que quizás ronda el lugar desde 1816, pidió volver el tiempo atrás y darse cuenta que no era tal como lo estaba anunciando el Presidente, sino que sus corazones en ese momento estaban llenos de orgullo de poder independizarse y empezar a escribir la historia propia, la de la Argentina.

La angustia por ejemplo de San Martín en 1816, según contó Felipe Pigna, “tenía su origen en lo que se demoraba la declaración de Independencia de España, no precisamente en tener que separarse de ella”. Ese sentimiento de “aflicción, temor opresivo, aprieto, sofoco, dolor o sufrimiento”, según explica la Real Academia Española (RAE), era el que sentían los habitantes de aquella época por no poder ser libres y como dice el tango de Julio Sosa, los próceres dirán ¿Qué me van a hablar de amor? por la patria, claro está. Aunque hoy, a 200 años de esas cadenas rotas que mantenían a un pueblo bajo el mando de los españoles, son varios los ciudadanos los que toman esa frase y le preguntan al Presidente ¿Qué me van a hablar de angustia? Esa es la que sienten los argentinos cuando no llegan a fin de mes por culpa de los tarifazos.

“Yo he vivido dando tumbos

rodando por el mundo

y haciéndome el destino...

Y en los charcos del camino,

la experiencia me ha ayudado"

Muchos son los argentinos que hoy viven a los tumbos, haciéndose el destino y tratando de no caer en esos charcos que empantanan y no dejan avanzar. Los próceres no tuvieron angustia, tomaron la pluma y empezaron a escribir de puño y letra la independencia argentina. Pero hoy, esos hijos de la Patria, no pueden independizarse del sistema y quedarse sin agua, sin luz, sin gas y llegando a fin de mes con lo justo o, ni si quiera eso, porque sobran días en el mes.

“¡qué me van a hablar de amor!

no me expliquen el amor

que aunque tenga que aprender

nadie sabe más que yo”

¿Qué le van a hablar de angustia?, No la expliquen ni digan que les “duelen los aumentos”. Porque aunque hay que aprender, nadie sabe más que aquellos que no pueden pagar sus facturas que el ajuste fue mucho y no lo pueden negar, que lo que sí genera angustia es ver que el sueldo se escurre como agua entre los dedos. Para muchos no hay tope que ayude. Si personas ya no pueden pagar sus servicios, si hay desempleo, si el esfuerzo de tu trabajo no rinde, o si ya tuviste que cerrar las puertas de tu negocio, ¡que no te vengan a hablar de esa angustia! Angustia, es otra cosa.

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