A los gustos hay que dárselos en vida, pero ¿cuándo no alcanza?

|| Opinión
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Según el Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria (Cesyac) una familia para poder subsistir este septiembre tuvo que contar con 19.878 pesos. Para hacer números redondos, casi 20 mil pesos, porque a decir verdad con los $122 restantes, no se puede hacer mucho. Ahora bien, si para vivir se necesitó esa cantidad de dinero, la pregunta es ¿cómo nos damos “los gustitos”?

Una familia tipo necesitó casi 20 mil pesos para vivir el mes pasado, sin contar las salidas ocasionales al cine, a comer afuera, a hacer ese gasto de más para comprar lo que a uno le gusta, para ese tipo de “gustitos” a muchos no le alcanzó. El ser humano no sólo tiene que trabajar para pagar sus deudas, es necesario que quede un remanente para poder utilizarlo como mejo lo prefiera.

Por desgracia, no muchas familias llegan a fin de mes y si lo hacen no tienen ese dinero extra para al menos hacer una salida grupal. Para algunos es sólo un detalle, pero los especialistas manifestaron una y otra vez que las personas necesitan dividir su día para tener un tiempo de trabajo, otro de esparcimiento y un tercero para descansar.

En el momento de esparcimiento más de uno quisiera gastar el remanente, que como viene la economía, es casi nulo. El dicho popular es que los gustos hay que dárselos en vida, pero cuándo esos deleites implican dinero, se complica.

Aún falta un tiempo para que la economía se estabilice y que el salario del trabajador no se licúe. Habrá que esperar un poco más, quizás recién en 2017, el “extra” aparezca. Mientras tanto, los “gustitos” habrá que dejarlos en stand by o buscar algún que otro que sea un tanto gasolero.

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