Los carriles exclusivos que se implementaron en la ciudad de Rosario tanto antes, durante y después de su implementación fueron tema de debate. Desde el municipio lo que se buscó fue encontrar una forma de que el tránsito en el centro se ordene de la mejor manera posible. Pero antes de la instalación de estas vías en esas calles hubo y aún hay comercios que no la están pasando nada bien. Ahora lo que se tendría que preguntar es si cumple o no con la regla básica de convivencia respecto de que los derechos de uno terminan donde empiezan los de los demás.
¿El transporte público y los taxis tienen derecho de agilizar el tránsito en el circuito de carrilles exclusivos? Sí, claro. ¿Los comerciantes de esa zona tienen el derecho de seguir teniendo ganancias en sus ventas? Sí, claro. Dos posturas, dos afirmaciones, pero ningún tipo de acuerdo entre ambas. Desde que se implementó esta medida si bien el tránsito del servicio público es más fluido, los números a los dueños de los locales de esa área no les cierran.
Los carriles son exclusivos para el transporte, pero no le dan exclusividad a los comercios. Aunque parece un juego de palabras, es una situación que tiene a mal traer a varios comerciantes que se ven afectados por esta problemática principalmente los que están instalados en calle Maipú, San Lorenzo, Santa Fe y Laprida.
Entonces luego de este análisis se puede hacer otra pregunta ¿tiene más derecho el transporte público de hacer en menos engorroso el tránsito en el centro que los comerciantes que trabajan a diario para pagar a sus empleados y llevarse el pan de cada día? Una disyuntiva un tanto compleja, nadie tiene más o menos derecho que el otro.
Desde el municipio tendrían que haber pensado en el impacto que podía tener esta implementación en los negocios que están sobre las calles en las que hay carriles exclusivos, es su deber pensar en los pro y los contra de una medida de semejante magnitud. Por el momento el derecho que prevalece es el de la agilización del transporte público, porque el de los comerciantes de vender y tener sus ganancias, aún quedó en stand by y peor aún, el déficit es cada vez peor.