El ministro de Trabajo adhirió al pedido de "racionalidad" realizado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en relación a la polémica generada en torno al uso de de reservas para el pago de la deuda y la judicialización de esta medida.
Al referirse a las recientes declaraciones de Carlos Fayt, que ayer calificó como "tonterías" el cuestionamiento de la Presidenta sobre el comportamiento de algunos jueces, Tomada consideró un "despropósito" los dichos del ministro de la Corte.
"Me parece un despropósito. Harían bien todos en bajar unos decibeles y los miembros de la Corte les es particularmente aplicable este concepto", dijo en diálogo con Radio América.
"La racionalidad, la prudencia debe provenir de todos, especialmente de los miembros de la Corte Suprema que de eso hacen un culto, se trata", dijo.
Por otro lado, el ministro de Trabajo aseguró que el proyecto de ley que establece un nuevo régimen de contrato de trabajo para el personal de casas particulares "va a ayudar a que se blanquee" la situación de un sector en el que se emplean casi 1 millón de trabajadoras.
En diálogo con Radio América, el funcionario explicó que el proyecto de ley que fue anunciado ayer por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer, generará "nuevas regulaciones, no solamente el caso del personal de casas particulares, sino también el trabajo rural, el teletrabajo y el trabajo a domicilio".
"La idea es progresivamente ir estableciendo los derechos para estos trabajadores", dijo Tomada, y especificó que en el sector del trabajo en casas particulares, "el 98,5% son mujeres".
Afirmó también que "son colectivos muy grandes; es aproximadamente un millón de trabajadoras", quienes "tienen toda la práctica habitual de cualquier otro trabajador"; pero refirió que su trabajo estaba "minusvalorado" debido a una cuestión "de tipo cultural". (Télam)